Nadie puede negar las cualidades actorales de Tom Hardy.
Este británico avanza con pasos agigantados al superestrellato.
Dos grandes directores cinematográficos, Christopher Nolan y George Miller, lo hicieron protagonizar una escena - clonada- inolvidable.
Una imagen inolvidable que demuestra cómo un cultema evoluciona en lo esencial.
Cultema esencial para la trama y la definición del personaje y caracterizado por la abnegación y la soledad del Héroe en situaciones apocalípticas.
En Batman (Nolan), Hardy se sacrifica por una dama y su salvación de la tortura eterna, en Mad Max (Miller), Hardy se sacrifica por una dama y su redención.
Quienes amamos al muy buen cine debemos agradecer a este actor y a estos dos directores el mismo cultema cinematográfico, que justifica ver las respectivas películas hasta el fin de los tiempos.
Guillermo Compte Cathcart


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